El vídeo empieza comentando que en los últimos cincuenta años se han
producido grandes cambios en el ámbito económico, cultural, personal,
tecnológico, etc. Pero que, sin embargo, el ámbito de la educación sigue
intacto. Se sigue utilizando un sistema educativo propio de la época de la
Revolución Industrial, en la que había una economía donde predominaba el
sector secundario. Esto, como veremos, está planteando numerosos
problemas en la educación de las personas actualmente, ya que hoy en día en
la economía predomina el sector terciario, es decir, el sector de los servicios
(para el caso de España). Pero este no es el único motivo.
Ken Robinson argumenta que siempre se plantean tres objetivos en la
educación: un primer objetivo de tipo económico, en el que se dice que aquella
persona que estudie y reciba una educación se encontrará en una mejor
posición económica; un segundo objetivo de tipo cultural, por el que se
pretende que las personas entiendan el mundo que les rodea y desarrollen un
sentimiento de identidad cultural; y el tercer objetivo es de tipo personal, que
tiene como misión perfeccionar al individuo y sacar lo mejor de él,
descubriendo aquello que se le da mejor.
En cuanto al objetivo económico, como bien se dice en el vídeo, esta relación
tenía sentido en la época de la revolución industrial, pues el sistema educativo
fue adaptado para ese modelo económico. Es un modelo educativo de
producción en cadena, obsesionado con los estándares y el rendimiento. El
problema es que dichos estándares pueden no ser los adecuados. Se
aumentan los estándares, se cumple con ellos y sin embargo la sensación de
fracaso persiste.
Respecto al objetivo de tipo cultural, siempre se trata de crear un sentimiento
de identidad cultural nacional, dejando de lado en gran parte al resto de las
culturas. Pienso que también se debería de enseñar algo más del resto de las
culturas, lo cual facilitaría además la integración de los alumnos extranjeros,
normalmente con culturas y valores diferentes. Se crearía así un alumno más
tolerante y con menos prejuicios.
El tercer objetivo, por el que se pretende sacar lo mejor del individuo, es
posiblemente el que menos se cumple. Muchos de los que terminan la
enseñanza obligatoria no saben cual es su especialidad, aquello en lo que
destacan, lo que más les llama la atención. Esto sucede en parte porque el
sistema educativo le ha dado mucha importancia a el aprendizaje de
conocimientos y a la instrucción, dejando poco sitio para la enseñanza
educativa de valores, habilidades sociales, e interacción en el aula. De esta
forma es más difícil que se produzca un aprendizaje significativo que el alumno
valore, pues el alumno no participa ni se le invita a pensar, sólo a memorizar.
La siguiente idea que plantea Ken Robinson es que en la educación existe una
jerarquización de las asignaturas, donde en la cúspide se encuentran la lengua,
las matemáticas y las ciencias; debajo se encuentran las humanidades,
ciencias sociales y filosofía; y en la base las disciplinas artísticas.
Los motivos por los que argumenta que existe dicha jerarquización son en
parte de tipo económico, en relación con lo anterior, se cree que será más fácil
encontrar trabajo si te centras en la disciplina de las ciencias científicas que si
te centras en las disciplinas artísticas. Una de las cosas que más nos
preguntamos a la hora de elegir una carrera universitaria es si dicha carrera
tiene una buena salida profesional. En éste análisis la mayoría de las carreras
universitarias relacionadas con las disciplinas artísticas suelen salir mal
paradas, argumentando que “eso no tiene salida”.
Otro motivo es la disociación que se ha producido entre la creatividad y las
ciencias. Se piensa que la creatividad está relacionada exclusivamente con las
disciplinas artísticas, y no con el resto de ciencias. Esto se produce porque se
asocia la creatividad con la expresión subjetiva de los sentimientos, que no
cabe en las ciencias de mayor corte objetivo o científico.
Sin embargo, la creatividad y las habilidades sociales pueden ser
determinantes en cualquier puesto de trabajo, aplicable por tanto no solo a las
disciplinas artísticas, sino también a las ciencias científicas. En el caso de que
tuviera que elegirse entre dos candidatos para un puesto de ingeniero
informático en una empresa, por ejemplo, y los dos tuvieran idéntica formación,
se elegiría a aquel que demostrara ser más creativo y con una mayor
imaginación a la hora de plantear tareas o resolver problemas.
El problema es que tendemos a asociar la inteligencia únicamente con el
coeficiente intelectual, dejando de lado otras como la inteligencia social,
creativa o emocional. De esta forma, en la escuela se le da una menor
importancia a las disciplinas artísticas como ya se ha comentado.
Asimismo, Ken Robinson también destaca la importancia de la experiencia en
la educación, y que lo importante en la educación es el camino, y no sólo la
meta. Nos centramos demasiado en los resultados que se obtienen al final de
una etapa educativa, esto no permite disfrutar al alumno del aprendizaje, pues
está preocupado y enfocado en pasar la línea que se le impone, es decir, en
aprobar un examen. Además, el sistema educativo se obsesiona con la
transmisión de conocimientos e instrucción de los alumnos, se podría decir que
se sigue un paradigma técnico-racional, en el cual el alumno asimila
conocimientos y no interactúa con el profesor. De ésta forma es muy difícil que
el alumno adquiera un aprendizaje significativo, pues la mayoría de las cosas
que aprende las olvidará y lo que es peor, a medida que pasen los años la
creatividad del alumno irá disminuyendo. Debería de plantearse otro método a
la hora de educar a los alumnos, que permita al alumno participar de manera
activa en clase, generando debate e instigando la creatividad. Un mayor
desarrollo de las competencias que se supone que el alumno debe de adquirir
tras la educación secundaria obligatoria.
El problema es que como hemos comentado se le da una importancia
prioritaria a los contenidos, por lo que los profesores se ven agobiados en
acabar un libro y se dedican a soltar los contenidos. De esta forma el alumno
se aburrirá en clase y dejará de atender, pues muchos de los datos que le proporcionan puede encontrarlos en internet, donde como se comenta en el
vídeo los alumnos están aprendiendo cada día más, si bien hay que tener
cuidado pues no toda la información que se encuentra en internet es verídica,
al igual que ocurre con todos los medios de comunicación.
En resumen, necesitamos de un gran cambio en la educación, dándole una
mayor importancia a la creatividad como apunta Ken Robinson, pues sólo así
podremos hacer frente a los nuevos retos que se nos están planteando en la
sociedad.
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