jueves, 26 de febrero de 2015

Reflexión sobre "Redes nº 87 - El sistema educativo es anacrónico" con Ken Robinson.



El vídeo empieza comentando que en los últimos cincuenta años se han producido grandes cambios en el ámbito económico, cultural, personal, tecnológico, etc. Pero que, sin embargo, el ámbito de la educación sigue intacto. Se sigue utilizando un sistema educativo propio de la época de la Revolución Industrial, en la que había una economía donde predominaba el sector secundario. Esto, como veremos, está planteando numerosos problemas en la educación de las personas actualmente, ya que hoy en día en la economía predomina el sector terciario, es decir, el sector de los servicios (para el caso de España). Pero este no es el único motivo.

Ken Robinson argumenta que siempre se plantean tres objetivos en la educación: un primer objetivo de tipo económico, en el que se dice que aquella persona que estudie y reciba una educación se encontrará en una mejor posición económica; un segundo objetivo de tipo cultural, por el que se pretende que las personas entiendan el mundo que les rodea y desarrollen un sentimiento de identidad cultural; y el tercer objetivo es de tipo personal, que tiene como misión perfeccionar al individuo y sacar lo mejor de él, descubriendo aquello que se le da mejor.

En cuanto al objetivo económico, como bien se dice en el vídeo, esta relación tenía sentido en la época de la revolución industrial, pues el sistema educativo fue adaptado para ese modelo económico. Es un modelo educativo de producción en cadena, obsesionado con los estándares y el rendimiento. El problema es que dichos estándares pueden no ser los adecuados. Se aumentan los estándares, se cumple con ellos y sin embargo la sensación de fracaso persiste.

Respecto al objetivo de tipo cultural, siempre se trata de crear un sentimiento de identidad cultural nacional, dejando de lado en gran parte al resto de las culturas. Pienso que también se debería de enseñar algo más del resto de las culturas, lo cual facilitaría además la integración de los alumnos extranjeros, normalmente con culturas y valores diferentes. Se crearía así un alumno más tolerante y con menos prejuicios.

El tercer objetivo, por el que se pretende sacar lo mejor del individuo, es posiblemente el que menos se cumple. Muchos de los que terminan la enseñanza obligatoria no saben cual es su especialidad, aquello en lo que destacan, lo que más les llama la atención. Esto sucede en parte porque el sistema educativo le ha dado mucha importancia a el aprendizaje de conocimientos y a la instrucción, dejando poco sitio para la enseñanza educativa de valores, habilidades sociales, e interacción en el aula. De esta forma es más difícil que se produzca un aprendizaje significativo que el alumno valore, pues el alumno no participa ni se le invita a pensar, sólo a memorizar.

La siguiente idea que plantea Ken Robinson es que en la educación existe una jerarquización de las asignaturas, donde en la cúspide se encuentran la lengua,
las matemáticas y las ciencias; debajo se encuentran las humanidades, ciencias sociales y filosofía; y en la base las disciplinas artísticas.

Los motivos por los que argumenta que existe dicha jerarquización son en parte de tipo económico, en relación con lo anterior, se cree que será más fácil encontrar trabajo si te centras en la disciplina de las ciencias científicas que si te centras en las disciplinas artísticas. Una de las cosas que más nos preguntamos a la hora de elegir una carrera universitaria es si dicha carrera tiene una buena salida profesional. En éste análisis la mayoría de las carreras universitarias relacionadas con las disciplinas artísticas suelen salir mal paradas, argumentando que “eso no tiene salida”.

Otro motivo es la disociación que se ha producido entre la creatividad y las ciencias. Se piensa que la creatividad está relacionada exclusivamente con las disciplinas artísticas, y no con el resto de ciencias. Esto se produce porque se asocia la creatividad con la expresión subjetiva de los sentimientos, que no cabe en las ciencias de mayor corte objetivo o científico.

Sin embargo, la creatividad y las habilidades sociales pueden ser determinantes en cualquier puesto de trabajo, aplicable por tanto no solo a las disciplinas artísticas, sino también a las ciencias científicas. En el caso de que tuviera que elegirse entre dos candidatos para un puesto de ingeniero informático en una empresa, por ejemplo, y los dos tuvieran idéntica formación, se elegiría a aquel que demostrara ser más creativo y con una mayor imaginación a la hora de plantear tareas o resolver problemas.

El problema es que tendemos a asociar la inteligencia únicamente con el coeficiente intelectual, dejando de lado otras como la inteligencia social, creativa o emocional. De esta forma, en la escuela se le da una menor importancia a las disciplinas artísticas como ya se ha comentado.

Asimismo, Ken Robinson también destaca la importancia de la experiencia en la educación, y que lo importante en la educación es el camino, y no sólo la meta. Nos centramos demasiado en los resultados que se obtienen al final de una etapa educativa, esto no permite disfrutar al alumno del aprendizaje, pues está preocupado y enfocado en pasar la línea que se le impone, es decir, en aprobar un examen. Además, el sistema educativo se obsesiona con la transmisión de conocimientos e instrucción de los alumnos, se podría decir que se sigue un paradigma técnico-racional, en el cual el alumno asimila conocimientos y no interactúa con el profesor. De ésta forma es muy difícil que el alumno adquiera un aprendizaje significativo, pues la mayoría de las cosas que aprende las olvidará y lo que es peor, a medida que pasen los años la creatividad del alumno irá disminuyendo. Debería de plantearse otro método a la hora de educar a los alumnos, que permita al alumno participar de manera activa en clase, generando debate e instigando la creatividad. Un mayor desarrollo de las competencias que se supone que el alumno debe de adquirir tras la educación secundaria obligatoria.

El problema es que como hemos comentado se le da una importancia prioritaria a los contenidos, por lo que los profesores se ven agobiados en acabar un libro y se dedican a soltar los contenidos. De esta forma el alumno se aburrirá en clase y dejará de atender, pues muchos de los datos que le proporcionan puede encontrarlos en internet, donde como se comenta en el vídeo los alumnos están aprendiendo cada día más, si bien hay que tener cuidado pues no toda la información que se encuentra en internet es verídica, al igual que ocurre con todos los medios de comunicación.

En resumen, necesitamos de un gran cambio en la educación, dándole una mayor importancia a la creatividad como apunta Ken Robinson, pues sólo así podremos hacer frente a los nuevos retos que se nos están planteando en la sociedad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario